Este libro es el resultado de más de 20 años de investigación y trabajo docente en América Latina, principalmente en el Perú. Ha sido desarrollado a partir de un análisis de la realidad que nuestros profesionales en las ciencias sociales y económicas enfrentan en su vida diaria. Pretende responder a las inquietudes de los que desean incorporar valores y principios morales en la toma de decisiones de una manera realista en un mundo cada vez más complejo.Es por esto que decidimos contarles un poco de qué habla este prestigioso autor peruano, Eduardo Schmidt, en base al tema que nos concierne y que procedentemente desarrollaremos.
En el capitulo XXIII de su libro, Schmidt hace referencia a las moralidad en las relaciones laborales, y argumenta que cuando existe un ambiente de respeto mutuo dentro de una empresa, es posible resolver cualquier problema de relaciones laborales a la luz de principios morales objetivos.
Hay empresas en las que se ha perdido el respeto y la confianza mutua hasta tal punto que en sus relaciones laborales todos (tanto empleados como empleadores) se limitan a cumplir con las exigencias de la legislación vigente. Cuando les parece que la ley no les favorece en algún conflicto, recién intentan apelar a algún concepto de justicia. Muchas veces lo hacen en forma unilateral, fijándose solo en sus derechos, sin considerar sus correspondientes obligaciones. Como consecuencia de este modo de pensar y actuar se mantiene un ambiente de desconfianza, en que se dedica mucho tiempo y energía a la tarea de cuidarse las espaldas o atacar al otro. El índice de productividad en estas empresas es bajo, por lo cual el nivel de sueldos y jornales también lo son. Bajos sueldos y salarios desaniman al personal y las relaciones laborales se vuelven cada vez más ásperas.
¿Qué dice la ética profesional acerca de las relaciones laborales?
En términos generales, dice que todos tienen la obligación moral de crear y mantener un clima de armonía en que cada persona pueda satisfacer sus legítimas necesidades. Esto supone el respeto mutuo como la base de sus relaciones laborales, incluso en momentos de tensión durante la negociación de un pacto colectivo. También supone que todos aceptan la justicia como la virtud fundamental que debe caracterizar sus relaciones mutuas.
Lo ideal sería que existiera una correspondencia entre las exigencias de la ética y las exigencias de la legislación laboral vigente. Lamentablemente, con cierta frecuencia la legislación laboral es producto de presiones políticas del momento, por lo tanto, no necesariamente refleja criterios equitativos desde el punto de vista de la justicia.
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Habiendo dado estos párrafos como hincapié de nuestro sitio, esperamos que todo lector de las ideas que iremos plasmando en este espacio se anime a comentar y dar su opinión al respecto, para poder analizar los distintos temas que iremos desarrollando y relacionando con la actualidad al pasar de los días.
Desde ya muchas gracias por su interés, y esperamos que esto sea el comienzo de un ida y vuelta de ideas que construyan una comunidad y un país mejor.
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